miércoles, 1 de octubre de 2014

Yennefer de Vengerberg

Estimada Yenn este post es para ti.

Hace mucho tiempo que soy aficionada a la lectura, entre mis géneros preferidos está la literatura fantástica (síííí soy fan de Harry Potter también, lo asumo) y una de mis obras preferidas es La Saga de Geralt de Rivia del escritor polaco Andrzej Sapkowski, ahí es donde aparece Yennefer.
Yennefer es una hechicera, hermosa como todas las demás, gracias a ciertos elixires que la hacen aparentar aproximadamente unos 30 años. Pelo negro y ojos color violeta. Tiene una relación muy tormentosa e intermitente con el brujo Geralt.
Ahora, ¿por qué Yennefer, por qué hablar de ella o usar un nombre como el suyo? bien, porque por "su culpa" me metí en un problema sentimental bastante grande como para acabar haciendo este blog.
La relación sentimental de Yennefer con Geralt, fue algo que me dió mucho en que pensar. Yenn quiere a Geralt y Geralt quiere a Yenn, pero ninguno de los dos quiere una relación seria, pasan por periodos muy largos sin verse, tiempo en el que suelen estar con otras personas, pero en cuanto se ven, no son capaces de estar el uno sin el otro. Y eso me recuerda muchísimo a mi situación sentimental actual y seguramente a mucha mas gente le pasa exactamente lo mismo, intento entender el porqué, pero cuesta, a ver, el chico me gusta yo le gusto, los dos estamos de acuerdo en que ahora mismo estamos bien como estamos y no queremos una relación seria con nadie, así que cada cierto tiempo nos encontramos, luego nos vemos por la calle y nos saludamos como si nada, como si de dos buenos amigos se tratara. El problema, desde mi punto de vista, es que no nos ponemos de acuerdo a lo que debe ser ese "cada cierto tiempo". ¿Cuanto se debe esperar entre nuestros encuentros? Entonces pienso, eso no está bien, a mi no me llega con vernos una vez cada 2, 5 o 6 meses... Así que hay un problema, lo que para mi es poco, para el es suficiente, un día tome coraje y le pregunté por qué y resulta que no quiere que nos veamos más veces por miedo.
Miedo a que por el hecho de vernos más a menudo acabemos como estábamos al principio, o sea, llevando a nuestros hijos juntos a jugar, invitándonos a cenar, haciendo demasiadas cosas juntos e iniciando una relación. Eso fue algo que me descolocó.
¿A cuanta gente le debe pasar lo mismo? Tener miedo a empezar una relación, peor aún, tener miedo de ver demasiado a una persona y acabar metido en una relación, eso es algo horrible, es indigno y escandaloso, debería ser el titular más importante del diario: CADA DIA UN MAYOR NÚMERO DE PERSONAS QUE SE QUIEREN, SE NIEGAN A ESTAR CON SUS AMADOS CAUSANDO SU PROPIA INFELICIDAD (o por lo menos privándose de ella). A día de hoy, cuando tienes 30 o 40 años (digo esa edad por poner de ejemplo mi caso) en vez de buscar a nuestra media naranja nos alejamos de ella por habernos cruzado antes con un medio limón, nos da miedo volver a rompernos el corazón y la cabeza, ya no tenemos 15 años, sabemos que para que una relación funcione no basta solo quererse, hay que amarse con locura para ser capaces de afrontar los problemas que surgen día a día, sean esos económicos, de celos, de hijos o lo que venga y entonces nos entra el pánico y preferimos el "Malo conocido que el bueno por conocer" pero lo peor, peor, peor es cuando te das cuenta que no solo los otros son así, que a ti también te pasa, yo misma estoy loca por ese chico y decidí esperarlo, pero ni así me imagino compartiendo mi casa con el. Después de separarme, y a la fuerza acostumbrarme y aprender a estar sola con mi hija, no me veo capaz de volver a vivir con un hombre, entre algunas cosas por miedo, miedo a que luego no funcione y tenga que volver a sufrir otra separación, que no solo te causa problemas sentimentales, pero que también conlleva sus problemas económicos, que pasará con la hipoteca, las deudas pendientes, los ahorros... Y por triste que sea decirlo, esos motivos tan banales te impiden volver a empezar algo, porque como conoces la parte mala y no quieres volver a pasar por ella también te privas de la parte buena.

Mi humilde recomendación: que nos encierren a todos en un hospital psiquiátrico y no nos dejen salir hasta que aprendamos a no tener miedo al amor.



Yenn

No hay comentarios:

Publicar un comentario