Leyendo por ahí me encontré con ese texto que hoy pega bastante con como me siento, así que lo copio tal cual, espero que te guste.
Ahora la oscuridad me envuelve,
la soledad vino a vivir en mi corazón,
si es que me duele tanto tu amor.
Justo ahora en estos días fríos, oscuros,
con nubes bajas que me invitan a soñar,
que me invitan a amar.
Yo estoy sola mirando por una ventana,
contemplando este atardecer,
con el que a tu lado lloré.
El sol ya se muere,
la tristeza me invade,
y yo sigo aquí esperándote.
Puedo componer un haiku,
un triste verso en mi corazón,
pero el sol ya no volverá a nacer.
Veo como se acerca la luna,
y tú aun no has llegado.
Las estrellas iluminan el cielo,
son hermanas solitarias de mis lágrimas.
En el cielo puedo ver nuestra historia,
en el suelo, lo que un día fueron nuestros pasos,
pero en el mar puedo ver nuestro futuro.
El mar está oscuro,
sus aguas apenas se mueven,
las sirenas se han retirado de las orilla.
El mar también llora,
en su saber infinito,
me enseña el camino de tus pasos.
No es el camino que habíamos elegido,
pero es el camino que teníamos destinado.
Tú ya te has ido,
las nubes que solo saben del pasado ya me lo habían dicho.
Ahora soy yo la que me voy,
camino hacia el mar helado,
hacia la tumba donde reposa mi amor.
Ahí estaré contigo,
caminaremos juntos en esta nueva eternidad.
Yo te enseñare cual es el camino a escoger,
tú me enseñaras donde pisar para no caer.
Y para cuando lleguemos a un nuevo final,
otro principio comenzará.
Y otra vez volveremos a jurar,
que en la vida nos vamos a querer,
pero que hasta en la muerte juntos vamos a estar.
G.D.S.
220.205
Yenn
martes, 4 de noviembre de 2014
miércoles, 1 de octubre de 2014
Yennefer de Vengerberg
Estimada Yenn este post es para ti.
Hace mucho tiempo que soy aficionada a la lectura, entre mis
géneros preferidos está la literatura fantástica (síííí soy fan de Harry Potter
también, lo asumo) y una de mis obras preferidas es La Saga de Geralt de Rivia del
escritor polaco Andrzej Sapkowski, ahí es donde aparece Yennefer.
Yennefer es una hechicera, hermosa como todas las demás, gracias a
ciertos elixires que la hacen aparentar aproximadamente unos 30 años. Pelo
negro y ojos color violeta. Tiene una relación muy tormentosa e intermitente
con el brujo Geralt.
Ahora, ¿por qué Yennefer, por qué hablar de ella o usar un nombre
como el suyo? bien, porque por "su culpa" me metí en un problema
sentimental bastante grande como para acabar haciendo este blog.
La relación sentimental de Yennefer con Geralt, fue algo que me
dió mucho en que pensar. Yenn quiere a Geralt y Geralt quiere a Yenn, pero
ninguno de los dos quiere una relación seria, pasan por periodos muy largos sin
verse, tiempo en el que suelen estar con otras personas, pero en cuanto se ven,
no son capaces de estar el uno sin el otro. Y eso me recuerda muchísimo a mi
situación sentimental actual y seguramente a mucha mas gente le pasa
exactamente lo mismo, intento entender el porqué, pero cuesta, a ver, el chico
me gusta yo le gusto, los dos estamos de acuerdo en que ahora mismo estamos
bien como estamos y no queremos una relación seria con nadie, así que cada
cierto tiempo nos encontramos, luego nos vemos por la calle y nos saludamos
como si nada, como si de dos buenos amigos se tratara. El problema, desde mi
punto de vista, es que no nos ponemos de acuerdo a lo que debe ser ese
"cada cierto tiempo". ¿Cuanto se debe esperar entre nuestros
encuentros? Entonces pienso, eso no está bien, a mi no me llega con vernos una
vez cada 2, 5 o 6 meses... Así que hay un problema, lo que para mi es poco, para
el es suficiente, un día tome coraje y le pregunté por qué y resulta que no
quiere que nos veamos más veces por miedo.
Miedo a que por el hecho de vernos más a menudo acabemos como
estábamos al principio, o sea, llevando a nuestros hijos juntos a jugar,
invitándonos a cenar, haciendo demasiadas cosas juntos e iniciando una relación.
Eso fue algo que me descolocó.
¿A cuanta gente le debe pasar lo mismo? Tener miedo a empezar una
relación, peor aún, tener miedo de ver demasiado a una persona y acabar metido
en una relación, eso es algo horrible, es indigno y escandaloso, debería ser el
titular más importante del diario: CADA DIA UN MAYOR NÚMERO DE PERSONAS QUE SE
QUIEREN, SE NIEGAN A ESTAR CON SUS AMADOS CAUSANDO SU PROPIA INFELICIDAD (o por
lo menos privándose de ella). A día de hoy, cuando tienes 30 o 40 años (digo
esa edad por poner de ejemplo mi caso) en vez de buscar a nuestra media naranja
nos alejamos de ella por habernos cruzado antes con un medio limón, nos da
miedo volver a rompernos el corazón y la cabeza, ya no tenemos 15 años, sabemos
que para que una relación funcione no basta solo quererse, hay que amarse con
locura para ser capaces de afrontar los problemas que surgen día a día, sean
esos económicos, de celos, de hijos o lo que venga y entonces nos entra el
pánico y preferimos el "Malo conocido que el bueno por conocer" pero
lo peor, peor, peor es cuando te das cuenta que no solo los otros son así, que
a ti también te pasa, yo misma estoy loca por ese chico y decidí esperarlo,
pero ni así me imagino compartiendo mi casa con el. Después de separarme, y a
la fuerza acostumbrarme y aprender a estar sola con mi hija, no me veo capaz de
volver a vivir con un hombre, entre algunas cosas por miedo, miedo a que luego
no funcione y tenga que volver a sufrir otra separación, que no solo te causa
problemas sentimentales, pero que también conlleva sus problemas económicos,
que pasará con la hipoteca, las deudas pendientes, los ahorros... Y por triste
que sea decirlo, esos motivos tan banales te impiden volver a empezar algo,
porque como conoces la parte mala y no quieres volver a pasar por ella también
te privas de la parte buena.
Mi humilde recomendación: que nos encierren a todos en un hospital
psiquiátrico y no nos dejen salir hasta que aprendamos a no tener miedo al
amor.
Yenn
jueves, 25 de septiembre de 2014
Días largos y noches en vela
Días largos y noches en vela, cuantas veces nos hemos deparado con esa situación?
Por problemas varios a veces los días se hacen interminables, pasamos por ellos esperando llegar a casa, descansar, estar con los nuestros, estar solos y poder ser nosotros mismos o dormir, aunque luego cuando nos metemos en la cama pasamos la noche en vela, damos vueltas y mas vueltas, miramos el reloj, nos ponemos nerviosos (si estábamos deseando llegar a la cama)... en fin, muchas veces pasamos nuestros días deseando que se acaben y desaprovechando los momentos mágicos por los que pasamos, perdiendo las oportunidades que nos regala la vida. Reclamamos de que no tenemos tiempo para nosotros, cuando lo tenemos, reclamamos que no tenemos que hacer, donde ir o hasta mismo con quien, a mucha gente su propia compañía no le basta y eso es triste, porque si no aprendemos a estar a solas con nosotros mismos no llegaremos a conocernos nunca, a veces hay que parar y escuchar un poco mas a nuestra alma para no perder estos momentos mágicos, para saber reconocerlos y aprovecharlos, porque alguno de ellos no se repiten jamás y para mi el mejor momento para escuchar a mi alma es por la noche (y cuando estoy planchando, por increíble que parezca para mi la hora planchar es casi como meditar, pero eso de meditar planchando mejor lo dejamos para otro día) de ahí lo de noches en vela (últimamente me cuesta horrores dormir) paso horas dándole vueltas a algunas decisiones (que como no podía ser de otra forma, ahora mismo, son de tema sentimental) y preguntándome si he hecho bien o mal, así que hoy mientras planchaba (o mas bien meditaba) tomé una decisión, VIVIR, si, vivir con mayúsculas, aprovechar los momentos mágicos que la vida me regala sin preguntarme si me los merezco, sonreír cuando la vida me sonría ya sea desde los labios de una anciana o de un hombre, chillar y reclamar cuando me parezca que la vida es injusta conmigo, bailar por la calle sin importar aparentar locura, ser feliz sin ser perturbada por la envidia de los demás, pero sobretodo, tomar mis propias decisiones, para mi ese es el punto mas importante de todos, al fin y al cabo creo que mucho de nuestra vida se resume a eso, a entender que siempre tenemos elección y que nuestra vida es como es por las decisiones que tomamos.
Yo hoy tome una y espero poder ser fiel a mi decisión, porque se que es algo difícil, algo que me hará mucho daño, daño que espero sea temporal, porque hoy decido esperar, como he leído alguna vez por ahí: Esperar duele, Olvidar duele, pero el peor de los dolores es el de no saber que decisión tomar. Así que me siento orgullosa porque después de mucho tiempo tome mi decisión (decisión tomada con plancha en mano, haciendo las veces de espada mágica Excalibur sobre la cual hacer el juramento) ahora tocará hacer frente a ella, salir a la calle con la cabeza alta y no avergonzarme por lo que digan otros sobre que debiera hacer con mi vida. Ojalá podamos hacer eso todos los días, tomar decisiones y ser consecuentes con ellas.
Yenn
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